YO, ENCONTRÉ EL DORADO

Testimonio de una expedicionaria de Ruta Inka www.rutainka.org

cronicacristina2008

Aún no me he adaptado a la diferencia horaria y en los últimos cinco días no he podido ni tomar una ducha, pero ya he vuelto a casa. Me siento orgullosa de haber regresado de la otra parte del Atlántico. Acabo de hacer realidad uno de mis sueños. Siento que dormir en mi almohada me aporta un bienestar añadido: el de saber que existe eso que tanto he buscado, eso que buscó tanta gente. Aunque es difícil precisar el punto exacto, en el Nuevo Mundo, donde he encontrado El Dorado.

cronicacristina2008Traigo en mi mochila una distinción que me acredita como Embajadora Honoraria de Ingapirca y El Cañar, (Ecuador). En Perú me han dado un Diploma de Honor como visitante ilustre de Tarapoto, concedido por la Universidad de San Martín. También he sido nombrada Embajadora Cultural Regional de Moquegua. Traigo monedas de diversos tamaños y billetes pintorescos en mis bolsillos. He seleccionado semillas exóticas, bordados, cueros y sombreros para regalar a mis amigos. Me he abrigado con la calidez de gorros y bufandas de alpaca. He degustado tortillas de maíz, ceviche, cuy y batidos de frutas andinas.cronicacristina2008

Me he codeado con universitarios, profesores, militares, políticos y arqueólogos, y hasta he visitado al Señor de Sipán. Pero el verdadero Dorado no viene de las riquezas materiales, ni de las personalidades que me han acompañado. No nos engañemos, lo mejor de todo ha sido encontrar manos que se tienden de un continente a otro, sonrisas que se vislumbran con la luna llena y ampollas que se curan con la sal del Pacífico. Lo mejor de todo son nuestros sueños hechos realidad, los momentos felices compartidos en la selva o en las dunas, comprender la situación de otro mundo y diversos puntos de vista.cronicacristina2008

He aprendido a ver la riqueza de un continente aún por descubrir. Es un derroche de vegetación que llena los sentidos y te sumerge en lo más profundo de su historia. Te transporta al pasado más remoto y al mismo tiempo, te hace comprender su presente. He aprendido algo que los libros no pueden enseñar. Vengo repleta de sentimientos, de sensaciones, de hallazgos imposibles de relatar. He descubierto rituales indígenas, bailes típicos, sonidos aborígenes, instrumentos musicales, adivinaciones chamánicas, y muchas, muchas sonrisas. A veces me pregunto si la metamorfosis afecta sólo a determinadas especies. En mi caso, noto ese cambio del antes y del después de este coqueteo que mantengo con Los Andes.cronicacristina2008

Creo que ahora soy mejor persona. Ya no pasa ante mis ojos ningún emigrante sin que me detenga a pensar cuál será su país de origen. Me pregunto frecuentemente si será peruano, ecuatoriano, chileno…y a veces no puedo evitar preguntárselo. De esta forma he conocido historias humanas, situaciones familiares, que han hecho que algunas madres vengan a trabajar a España. A veces pienso que puedo incluso haber conocido a alguno de sus hijos, este verano. No en vano he hablado con muchos de ellos, que también me daban besos, para que los trajera a sus familiares venidos a nuestro país. Eran muchos los chiquillos que se acercaban a nosotros para tocarnos, como un modo de estrechar afectos entre los dos países. Otras veces, observo jóvenes venidos de algún país, buscando en España su Dorado particular. También he conocido universitarios sudamericanos, becados por las mañanas y camareros por las tardes. No he podido dejar de admirarles. El hecho de conocer estos países, también me posibilita poder hablar de ellos, intercambiar ideas o simplemente, distraernos un buen rato.cronicacristina2008

Durante mi curso académico en la Universidad de Salamanca, he explotado mi mente con conceptos y razonamientos. He estrujado mis ideas hasta el límite del esfuerzo y del agotamiento más concienzudo. Pero en la Ruta Inka he cultivado mis músculos y también mi aspecto. Puede decirse que he modelado el cuerpo completando mis posibilidades, dando una oportunidad a músculos y huesos. He tensado gemelos y bíceps, cartílagos y ligamentos. Me he liberado del asiento tortuoso de la silla de estudios y de la iluminación caliente del flexo. He hecho grandes caminatas, que nunca antes hubiese sido capaz de imaginar. Me he lanzado repentinamente por las dunas, haciendo sandboard. He culminado cumbres, me he lanzado por lianas en las selvas de Tarapoto. Me he resbalado por toboganes de piedra, reviviendo los años de mi más tierna infancia.cronicacristina2008

He remado en las aguas paradisíacas, serpenteando entre la vegetación. He abrazado chorros de agua cristalinas y me he recubierto de frescura entre cascadas y nebulosas transparentes. He sorteado carreras, con los mototaxis propios de aquellas tierras. He soltado adrenalina de piroclastos y lavas como los que nacen bajo la cordillera.

He regresado como nueva. Esta aventura supone también desconectar de los problemas cotidianos. Es como alejarse de las calles otoñales, de las gélidas gotas de agua en nuestros cristales, de caras conocidas, de pasos rutinarios y machacones. Es dar carpetazo a libros y ordenadores, a apuntes y esquemas, seminarios y exámenes orales. La experiencia inka es la bomba que recarga nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Es un poco el médico, el psicólogo, el entrenador, el terapeuta, el profesor y el laboratorio de los sueños. Es una ventana que abres al mundo de los grandes encuentros, de las aventuras, de los afectos, de las ideas frescas y los grandes retos. Ahora he cogido las riendas de mis propias aventuras, hasta el punto que siempre deseo otra. Me he hecho adicta a estas sanas experiencias y planifico los meses de verano en pro de nuevas vivencias.cronicacristina2008

Sé que El Dorado me acompañará siempre. Sé también que una vez que lo encuentras, ya nadie puede arrebatártelo. Noto que lo tengo porque mi alma pesa. No es que me faltara nada en concreto, pero los descubrimientos en este lado del universo, han llenado las entretelas de mi espíritu.cronicacristina2008

He encontrado gentes maravillosas de todas partes del mundo. Me he dado cuenta de cuánto unen las metas comunes y las experiencias lejos de casa. He viajado por realidades dispares, navegado por espacios que quizás nunca más visite. He sentido historias relatadas en primera persona y me he impregnado de las cosas importantes. Esas cosas que me animan a seguir caminando. Olvidaba decir que en mi casa tengo una calabaza decorada con llamas y alpacas. También un óvalo de barro y una flauta andina, que presiden el salón en su entrada. He ido transportando objetos entrañables, como un tapiz de las Islas Uros. Tengo un dios Huari, zarcillos de lapislázuli y un colgante con la pachamama. Tengo bufandas y gorros de lana, para mis abuelos, y un sombrero de cuero con las líneas Nazcas. A veces veo a mi hermano jugar, a las tres en raya, con camélidos peruanos y se encamina al colegio con guantes de alpaca. No es que sólo recuerde en mi pensamiento, es que tengo realidades en mi casa. Pero lo más exitoso es mi gran álbum de fotos. Fotos de Bolivia, de Chile, de Ecuador y de Perú. Fotos con nativos, con compañeros, con tesoros arqueológicos y naturales; fotos con la vida, en estado puro. Puedo emplear más adjetivos para narrar mis andanzas inkas, pero nunca podré ser más clara.cronicacristina2008

“Cómpreme señorita”, me decía una mujer, mientras yo regateaba un objeto artesanal. ¡Es muy lindo! continuaba. Así, de esta forma, dejé el regateo porque casi se me quitaban las ganas. Más que nada, porque en lugar de aprender un arte, parecía que su trabajo se devaluaba. Ahora que veo este recuerdo, también recuerdo su cara y su hatillo a las espaldas. Recuerdo la cara de su hijo y su negra mirada. Yo, les sonreí y les compré dos calabazas.cronicacristina2008

Hemos trazado, entre todos, puentes de seda de un continente a otro. Sé que cuando cerremos los ojos apretando los extremos de la tela imaginaria, correrán por ella los poderes de nuestra juventud. Viajarán veloces las utopías de la ilusión y el tesón de la amistad. Estas cosas son las que generan nuestros múltiples granos de arena, para impulsar a la Ruta Inka. Me siento en deuda también con estas gentes que nos han tratado con tanto esmero. Cada objeto me recuerda una situación, un gesto, una cara…Me he prometido a mí misma difundir estas culturas, la bondad de sus gentes y la belleza de sus paisajes. Soy un poco emisaria de sus países, invitando a mis amigos y familiares a conocer esas tierras. Promuevo esta iniciativa en mi universidad y en mi entorno más próximo. Los que me conocen saben que es cierto, que me gusta hablar de estos viajes, que me gustó mucho conocerlos, que me deshago en elogios sobre ellos. Lo que hablo y lo que escribo es la mejor carta de presentación que sé publicar al respecto. Pero todavía tengo que decir más cosas, cosas que se quedan enredadas en los recovecos y que van saliendo con los posos que se fraguan adentro. Soy quetzal desde el 2005 y eso imprime carácter. Ya entonces visité “La Ciudad de los Reyes y El Amazonas”. En el 2006, por pura casualidad, volví a América atraída por la diversidad y el regusto que dan los viajes y las gentes. Un año después tuve la oportunidad de viajar, “Tras las huellas del legendario Manco Cápac” a Bolivia, Chile y Perú, de la mano de Ruta Inka.

cronicacristina2008Es tedioso hacer comparaciones, pero justo dar a cada uno lo suyo. Si la primera ruta fue el punto de partida para abrir mi ventana al mundo, la segunda fue prolongación de la primera. Una más organizada, otra más intrépida. Una más precursora, otra más extensa. Una más subvencionada y famosa, otra más improvisada y mutante. Creo que hay que destacar la ilusión que se pone en el proyecto de esta aventura. Es difícil complacer a tanta gente y en todo momento. Es imposible hacerlo todo perfecto. Salvando los imprevistos propios de cualquier iniciativa, entiendo que es fascinante. La ruta da más de lo que entregas. Desde el punto de vista económico, nadie puede darte tanto por tan poco. Además el factor humano no tiene precio. Pero si nos referimos al factor sorpresa, cada día hay una: bien plantar árboles, bien hablar por la radio. Unas veces protestando ante la compañía de trenes, otras, yendo a comprar el menú para el grupo. Por todo esto, tengo que decir que ambas rutas son maravillosas.cronicacristina2008

Por suerte para mí, mi monografía sobre la hoja de coca, así como el ensayo que hice para Ruta Inka 2007, resultaron premiados. Por esta razón fui becada por la ARI para participar “En busca del Dorado 2008”. Ya son tres las rutas que llevo a mis espaldas y sólo tengo palabras de elogio para estas experiencias tan bien aprovechadas. Me he traído lo mejor de todas ellas. Mi retina está repleta de destellos, colores y formas. Para que entiendas lo que quiero decir, quizás tengas que enrolarte en la Ruta Inka 2009, denominada Rumbo a Ingapirca.cronicacristina2008

Así conocerás las respuestas a preguntas como estas: ¿Qué se puede encontrar en el mercado de brujas, en la ciudad de La Paz? ¿Existe una inmensidad salada, llamada Uyuni? ¿A qué sabe el desierto de Atacama? ¿Cómo son las lluvias ecuatorianas? ¿Qué secretos se oyen en el santuario de Ingapirca? ¿Son reales las leyendas de Machu pichu? ¿Acaso curan los chamanes? ¿Qué misterios pueden traer las suelas de nuestros zapatos? Mi alma lleva para siempre el estigma de ser rutera. Por todo esto, quiero dar las gracias a quienes hicieron posible que yo descubriera El Dorado. Mil gracias a organizadores, compañeros y lugareños, porque todos habéis querido que Los Andes sean mi segunda casa.cronicacristina2008

Me siento feliz de haber compartido tantas cosas. Lo que he vivido me ha hecho crecer como persona. Expresar mis ideas, disfrutar de las palabras o tener un hombro donde apoyarme, han sido realidades. El enigma de una flor, el olor apetitoso a comida cuando el estómago te habla o simplemente caminar entre la gente, me han hecho sentir bien. Mirar en todas direcciones, disfrutar sin darme cuenta o respirar el aire puro de la selva, fueron cosas importantes. Cansarme y desperezarme rozando el horizonte, fue sencillamente incomparable. Comprender y hacerme entender, sorprenderme y empaparme de todo, ha sido excelente. Si tengo que resumir en una frase lo que más me ha impactado de la Ruta Inka, creo que sería la grandeza de cada una de las cosas cotidianas. Lo pequeño, casi siempre es lo más grande.

Si alguien se pregunta si estoy dispuesta a repetir la Ruta Inka, mi respuesta es: Sí, ¿cuándo empezamos?

CRISTINA FÉLIX SANTAMARÍA

Facultad de Medicina Universidad de Salamanca

cristinafelixsantamaria@hotmail.com

Consultor de Marketing Estratégico, Gerente de Markefor, miembro de la American Marketing Association – Special Interest Group of Doctoral Students & Marketing Strategy. Investigador, educador y consultor en Marketing estratégico para organizaciones públicas y privadas. Psicólogo con Maestría en Desarrollo Empresarial y Gestión Pública; Doctorando en Administración, con estudios de Post grado en neurociencia y modelos de negocio.