Giuliana Huamán, fundadora de Empoderatec, acaba de obtener el primer puesto en el programa anual de innovación y emprendimiento del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Pero su camino no fue, ni es plano. Ella cuenta los fracasos y las dificultades que superó para formar la StartUp que visibiliza a las mujeres en tecnología, la cual seguirá desarrollándose y tendrá, además, una segunda línea de acción. 

Giuliana Huamán, egresada sanmarquina, ganó concurso internacional del MIT.

Giuliana venía pensando, durante mucho tiempo, cómo visibilizar a las mujeres que desarrollaban tecnología en el país. Entonces integraba, junto a las principales mentoras en emprendimientos del país, un grupo que se reunía, cada cierto tiempo, para generar ideas que convoquen a más mujeres al ecosistema peruano. “¿Si hacemos desayunos?”, se pensó.

Pero Giuliana quería hacer algo más. Fue cuando surgió su lado artístico. Sentada, en su cama, proyectó realizar un documental sobre las emprendedoras más destacadas en tecnología del Perú. Hizo un storyboard y planteó la propuesta en la siguiente reunión. A todas les gustó y le pidieron que lo realice. “Eres coach, artista, la has fregado, desarrollas personas”, le dijeron y dieron su respaldo. Eres tú. Así, diseñó Empoderatec y empezó a trabajarlo. Era julio de 2016.

Luego la idea mutó. Se convirtió en microdocumentales: virales que lleguen a todo el país.

“Empoderactec es una comunidad que visibiliza a las mujeres peruanas en tecnología, ciencia e innovación. Buscamos contar historias, pero no las de los emprendimientos. Nos enfocamos en la emprendedora como mujer. Así, quienes las ven se conectan con ellas. Muchas mujeres aprecian, en los casos que mostramos, que siendo madres o de una universidad pública también pueden hacer emprendimientos”, refiere.

Desde el primer video que publicaron, les escribieron por inbox. Muchas les contaban el impacto que generaban en sus vidas, sus propias historias y el deseo de realizar sus sueños. Pero también sus temores. Miedo a dejar sus trabajos, a contarles sus proyectos a sus esposos o padres, a saber si es la decisión correcta.

Por ello surge la segunda línea de trabajo de Empoderatec: el desarrollo de habilidades blandas.

“Empoderactec se va a convertir en un programa de desarrollo de soft skills (habilidades blandas) para mujeres. Ayudaremos no solo a visibilizar su labor, también trabajaremos sus capacidades para el desarrollo personal, antes del empresarial”, explica.

Empezarán el primer boot camp (curso intensivo) en Arequipa, en agosto. Para este año, además, estarán en Cusco y Huánuco. En cada ciudad capacitarán a, mínimamente, 50 personas, en un programa de formación de tres días. El objetivo es ambicioso: llegar a más provincias, de la costa y de la selva.

Giuliana advierte que ser emprendedor es bonito, pero requiere preparación emocional, exigencia personal y motivación para vencer la incertidumbre. “Queremos preparar ese tipo de habilidades”.

¿Dónde está el hombre del grupo?

Porque el camino no siempre es plano. Recuerdos no faltan. Giuliana rememora cuando realizó su primer emprendimiento. Tenía 25 años y había trabajado para empresas top del país. Pero tuvo un accidente que se convirtió en un antes y un después en su vida. Tras su recuperación decidió dejarlo todo y hacer solo lo que le apasionara.

Comenzó a investigar en redes. Así, poco a poco, se introdujo en el mundo de la tecnología. Postuló e ingresó a una pasantía que se hizo en el Perú, similar a como se desarrollan en Silicon Valley, dictada por reconocidas mentoras. Durante un año aprendió cómo desarrollar StartUp, herramientas de innovación y tecnologías nuevas. Al terminar el programa debía realizar su emprendimiento. El primero en su vida.

Pero fue un fracaso.

Para el proyecto se fusionó con dos compañeras: una programadora y otra de operaciones. Hicieron todo lo no recomendable. Alquilaron un departamento, se autofinanciaron, no quisieron recibir capital externo. Les pasó de todo. Las estafaron. Quedaron endeudadas, pero les quedó una enseñanza y un logro gratificante.

Era la primera vez que se fusionaban tres mujeres para hacer una StartUp, en el ecosistema de entonces. Se estaba en la segunda generación de StartUp Perú. Postularon y pasaron a la última ronda. Cuando ingresaron a la evaluación, las primeras preguntas que les hicieron fueron: ¿Y dónde está el hombre del equipo?, ¿quién programa en este equipo? Ninguna mujer integraba el jurado del certamen.

¿Qué está pasando?, pensaron. Lo denunciaron y desde la tercera generación, hasta hoy, hay una mujer en la mesa como jurado de StartUp Perú.

Los domingos no le contesto ni a Obama

Soy administradora de empresas por la Universidad San Marcos, artista escénica y coach. Desde hace 4 años me estoy especializando en temas de innovación y desarrollo de metodologías ágiles. También soy storyteller. Doy conferencias y me encanta viajar y capacitarme. Trato de nutrirme con nuevos conocimientos y regresar al Perú.

Giuliana, además, apunta a realizar su maestría y ser una emprendedora en serie. “Me gusta convertir ideas en proyectos. Formar equipos, delegar y dirigirlos”.

Gracias a sus experiencias y facetas ingresó al programa anual de innovación y emprendimiento que realiza el Massachusetts Institute of Technology (MIT), al cual, para este 2018, postularon cerca de 6 mil personas (ingresaron solo 100) y se desarrolló en Río de Janeiro, Brasil. El proyecto que realizó, junto a otro compañeros, denominado Pangea, obtuvo el primer lugar entre todos los participantes.

Pero también está la otra Guiliana Huamán. Quien brota espontaneidad. Es natural. Dice malas palabras y no tiene frenos. Superó la presión familiar y social. La fregó, se fue a la quiebra y se levantó. Se siente capaz de todo, es aventada y lo logra.

¿Cómo superó sus miedos cuando se fue a la quiebra? Se preguntó si quería volver a trabajar. Su respuesta fue no. “Tenía que seguir. Y no me equivoqué”.

Sale con sus amigos y también se la pega. Generalmente hace deporte porque quiere tener una vida equilibrada. Sus domingos son sagrados. Ella y su cama. “Los domingos no le contesto a nadie, ni a Obama”, advierte.

También es embajadora de Niña Valiente, mentora en incubadoras peruanas, egresada del Founder Institute, columnista de Mujeres Emprendedoras del Mundo y becaria del PNUD.

Empoderatec es el punto en el que se fusionaron todas las cosas que hizo en su vida. El proyecto que empezó para ser un documental, en julio de 2016, y fue mutando, de reunión en reunión. En el camino, el Ministerio de la Producción se convirtió en el patrocinador de la primera temporada. Publicaron los primeros videos a inicios del 2018. Y, desde entonces, no han parado. La segunda temporada es patrocinada por la Universidad del Pacífico.

Explica que ahora es un movimiento que se podrá convertir en un modelo de negocio interesante. Por ello, Empoderatec seguirá creciendo, con un equipo más grande. Seguirán haciendo videos, para continuar visibilizando el trabajo de mujeres en tecnología, pero también se enfocarán en los boot camps, sobre todo en provincias, donde las necesidades son mayores. Y seguirá. Imparable.

Revisado por: Oscar Hugo Paz

Narrador. Busco y escribo historias. Estudié en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Quise nacer en 1515. Mi DNI digital es @EduardoSosaV.

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